VALENCIA, (EUROPA PRESS) – El alcalde de Morella, diputado autonómico y candidato a la Secretaria del PSPV, Ximo Puig, aseguró en una entrevista a Europa Press, que su candidatura “tiene una percepción cada vez más ascendente” en lo que se refiere a la “conexión con la militancia y la ciudadanía”. Además, resaltó que “tengo más apoyos de los que inicialmente pensaba” y que su proyecto tiene presencia “en todas las comarcas del partido”.
En este sentido, preguntado por que se asocie su candidatura al presidente de la Gestora del PSPV, Joan Lerma, señaló que eso pasa cuando “no se quieren discutir los contenidos. Entonces se va a lo fácil, al etiquetaje y a las descalificaciones”. Asimismo, apuntó que “es evidente que yo no soy la continuidad” porque “yo no estaba en la anterior ejecutiva” pero, “eso no significa nada porque yo he apoyado a los secretarios generales, a los que he votado y a los que no”, aseveró.
Puig explicó que su propuesta es de “cambio claro”, al tiempo que apuntó que su propuesta se debe juzgar “en función de lo que es y no de viejos etiquetajes, superados por la historia”. Al respecto, afirmó que “me apoya gente que ha estado en situaciones muy diversas” y porque “estoy a favor de la superación de los errores cometidos en el pasado por culpa de los viejos enfrentamientos”. Así, añadió que “lo más viejo que hay en este partido es la política de confrontación y de exclusión”.
En este sentido, preguntado por si se puede superar esos “viejos enfrentamientos” con la presentación de cuatro candidatos a la Secretaría General del PSPV, Puig señaló que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, “lo hizo”.
Además, añadió que hasta el momento hay ‘fair play’, al tiempo que consideró que “en estos momentos no nos tenemos que enfrentar desde perspectivas personalistas” ya que “para mí son compañeros y no adversarios”, apostilló.
Así, reiteró que su proyecto es “ascendente” y que “cada día ha encontrado más relevancia. Sobre todo, cuando la gente ve que eso que dicen de mí no tiene que ver con la realidad”. Además, señaló que no renuncia a su pasado pero pone la experiencia al servicio del partido. Al mismo tiempo, resaltó que “voy con la ilusión de construir pero sabiendo aquello que hay que cambiar”.
Puig, por otro lado, comentó que su intención es “sumar” porque su propuesta es “abierta” y “compatible con cualquier militante” y afirmó que espera llegar al Congreso Nacional de septiembre “con fuerza y capacidad de aglutinar a mucha gente”.
Al respecto, inquirido por si ya ha mantenido algún contacto con algún otro aspirante para alcanzar un acuerdo antes de la cita de septiembre, Puig indicó que primero deben ser los militantes los que elijan los apoyos de cada uno. No obstante, afirmó que “me siento compatible con cualquier compañero”. Por eso, añadió, “como secretario general intentará incorporar “todo lo bueno que haya podido surgir de este proceso”.
CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DE LA GENERALITAT
Respecto a la posibilidad de erigirse como candidato a la Presidencia de la Generalitat en las próximas elecciones autonómicas, Puig aseguró que se “gustaría” porque “estoy seguro que sería mejor presidente que Francisco Camps” y porque “conozco lo que le hace falta a la Comunitat desde un perspectiva progresista”.
Ahora bien, apuntó, en septiembre se elige al secretario general y una nueva dirección y, posteriormente, en 2010, “por primarias elegiremos al candidato a la Presidencia de la Generalitat”. “Si en ese momento la dirección del partido ve que hay alguna persona que considere que puede aportar más votos que el secretario general, el secretario general respaldará a esa persona”, apostilló.
PROYECTO
El proyecto que lidera Puig propone, según dijo, el inicio de un nuevo socialismo a través de cinco grandes vectores. El primero, la modernización de la propuesta política basada en un crecimiento económico y en un modelo que bascule en torno a la sociedad de la información y el I+D+i, así como definir un proyecto socialdemócrata, valencianista, feminista y respeto al medio ambiente.
En segundo lugar, apuesta por un partido moderno, con más democratización, ya que “no se puede quedar como una reliquia del pasado”. El partido “no puede ser una cuestión menor que sólo se implique en las campañas. Debe facilitar la participación de los militantes”, apostilló.
Además, destacó la importancia de orientar nuestra posición desde un valencianismo político. Lo que “no quiere decir que hasta ahora “no lo hayamos hecho”, lo que sucede, en su opinión, es que “no lo hemos explicado bastante”. Al respecto, afirmó que “no somos un partido nacionalista, pero tampoco centralista, sino un partido federal” y por ello, “reivindico el federalismo”. La propuesta de Puig pasa también por la “visualización del poder local”; aprovechar que “tenemos una presencia en todo el país” y crear una serie de instrumentos para “visualizar el poder local”, reiteró. “Este será una palanca de la recuperación del proyecto socialista en la Comunitat”, aseveró.
En quinto lugar, resaltó la importancia de la comunicación, entendida no sólo desde el punto de vista de los medios de comunicación, “sino como una actitud, como una parte nuclear de nuestra acción política”. Eso significa, dijo, “más calle y menos despacho”.
A estos cinco vectores, Ximo Puig añadió el papel de las mujeres valencianas, tanto en contenidos como en presencia política. “Las mujeres deben tener un papel fundamental”, apuntó.

El que tenim que fer es plantejar una clara defensa dels signes identitaris del socialisme valencià i formular totes les esmenes possibles al document de la ponencia.
No està bé convertir el canvi de nom en simbol de la renovació d’un partit, perque només es això, un canvi de nomenclatura, sense oferir res més.
Des de luego, hi ha que llevar tota referencia al partit popular. No puc estar en un partit que gasta com a document de treball el model que representa tot allò que no volem ser ni representar.
Per favor, crec que ja ha dit alguna cosa al respecte, pero si es vol que Ximo sigue Secretari General, te que abanderar els canvis vertaders, els que permetan al partit assumir la presidencia de la Generalitat al 2011, i que son canvis organitzatius al partit que facen que la gent treballe més i amb millors resultats.
Que no permeta una lluita de signes o de lletres, pero que tampoc els del centre reformista es sorteixquen amb la seua.
I sobretot, sobretot, que no deixe que el sector fabrista del partit compleixque els seus objectius.